martes, junio 24, 2008

¿Qué tiene la montaña?


Que me hace respirar diferente, percibiendo el sudor de las hierbas y toda esa vegetación salvaje que crece sin límites, sentir el sol y el aire más suaves que en ningún otro sitio, agradecer el placer de una sombra, y abrir los ojos y descubrir miles de colores, luces, formas, y un conjunto de objetos de la naturaleza vivos o muertos que crean un TODO inmenso, profundo, pacificador.

¿Por qué es tan especial?

Quizá porque el lugar que visité es un enclave único, situado en el fondo de un valle entre altísimas montañas de nieves eternas,
Quizá porque el verde de los llanos, con flores amarillas, azules, rosas, blancas y violetas, el eterno andar del agua a veces apacible, a veces intenso, el eco de la naturaleza en el vacío provocado por las inmensas paredes de los cerros, o los distraidos ciervos, marmotas y pequeñas serpientes que se cruzan en tu solitario caminar, contrastan de manera abismal con los ruidosos coches de la Gran Vía, el calor del verano evaporándose en el asfalto y los miles de transeúntes que caminan Madrid agobiados en su mayoría por las prisas impuestas del trabajo...



Quizá porque guardaría cada segundo de estos tres días que pasé en el fondo de mi memoria para recordarlos como días de felicidad
o porque las flores eran de una belleza simple, salvaje y temporal.
Quizá porque el agua era más limpia y cristalina que en ningún otro lugar que haya recorrido.
o porque los pájaros se oían pero no se mostraban.
Quizá porque el silencio expansivo de los llanos alimentó de paz nuestras almas.
Pero seguramente porque soy feliz.


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Pd: Estas fotos las saqué con mi nueva cámara Nikon D60... estoy tan contenta!! Pero todavía tengo que aprender a usarla bien! (si hacen click sobre ellas se abren de tamaño real... guarda que tengo copyright! eh!)

miércoles, junio 04, 2008

Barcelona nuevamente

Puedo hacer una mínima crónica de lo acontecido durante el fin de semana que me escapé de Madrid a Barcelona...
Puedo contarles las peripecias, trasbordos y extensos o breves trayectos arriba del ave, del renfe, del metro, del taxi, o del autobus.

Puedo describirles la cálida noche del viernes entre fideuá, butifarras, vino, cava, cerveza, música de jazz en vivo, risas y sonrisas. O comentarles la indescriptible hermosura de esas amapolas bañando las viñas del Pla des Bages, las flores en blanco, malba, ocres y verdes de distintas intensidades, el aire cálido de la naturaleza, un sol que apenas se asomaba entre las nubes, y esos aromas tan verdaderos. Puedo extender mi más sincero agradecimiento por la generosidad y naturalidad con la que "ellos" me reciben cada vez.

Puedo confesarles que echo de menos a mi hermano mayor y cada vez que lo veo y me abraza me siento a salvo de ningún peligro, pero a salvo, en paz, en armonía.

Puedo dejar por escrito una y mil veces que en Barcelona me siento como en mi casa, que caminar por sus callecitas y callejones me llena de "historia", me traslada a otros tiempos y me lleva a recorrer mi propia historia con otra consciencia... ¿Se puede explicar esta sensación?

Pero prefiero dejarles algunas fotos del fin de semana... y asegurarles que soy feliz y estas escapadas a Barcelona siempre me renuevan el alma.