domingo, julio 12, 2009

Desde Argentina

En este momento estoy sentada al lado de la chimenea, los leños ardiendo, afuera el sol de invierno va disminuyendo su intensidad cuando son casi las 5 de la tarde de un tranquilo domingo.
Estoy en casa, caí de sorpresa con la única intención de visitar, ver, abrazar y disfrutar de la familia y los amigos. Así, sin más preámbulos, toqué el timbre de mi casa y aparecí ... mi papá casi no lo podía creer... ni mis dos hermanos menores que estaban en casa... de hecho ni yo entendía muy bien qué hacía ahí...
Hace más o menos dos meses entré en rumbo.es para chusmear un poco el precio de los pasajes a argentina... haciendo un hipotético viaje del 28 de junio al 15 de julio, me salió un muy buen precio.... lo reservé... consulté entre amigos si era una locura, y en el trabajo si tenía posibilidades de irme en esas fechas... y todo salió redondo... así es que esa misma tarde pagué el pasaje y me guardé el secreto.... decidí que llegaría a tocar el timbre de sorpresa, sin avisar a nadie en argentina... Lo único que tenía claro era que necesitaba que hubiera alguien en casa para poder entrar sin tener que esperar afuera muerta de frío...

Finalmente llegó el día, no sin antes tener mis momentos de nervios y tensión, típico antes de los viajes y mucho más ahora que me iba de sorpresa y no podía compartir mis nervios con la familia. Creo que se trataba de una contención de emociones... sinceramente estar viviendo en España no es fácil, nadie me obliga, en absoluto, es una decisión que yo tomé hace tiempo y que cada día que pasa la confirmo más. Justamente a lo largo de este tiempo me he dado cuenta que ya llevo un largo rato viviendo lejos, y que tengo que aprovechar cada oportunidad que surja para ver a los míos y darles (y recibir) cariño... Entonces creo que caer en la cuenta de la distancia me hizo vivir esta sorpresa con mayor emoción...


Me quedan un par de días para estar con mis papás, mis hermanos y mis amigos... pero estoy con el corazón partido entre españa y argentina... allá tengo mi trabajo, otros grandes amigos, y un corazón que me hace feliz... Sé que mi proyecto de vida está allá, y sé también que nunca dejaré de venir y ser parte de mi acá, de mi familia y de mis amigos...