Vivir afuera, no es en absoluto una decisión fácil.
Estos días han surgido varias discusiones y comentarios en relación a este tema… y todavía me quedo reflexionando. ¿Por qué uno vive donde vive? ¿por qué uno trabaja donde trabaja? ¿Por qué uno se rodea de la gente que se rodea?
Hace unos días escuché de boca de un especialista una frase que apunté: “sentir que controlamos nuestra propia vida es fuente de felicidad”. Saber que tomamos las decisiones en nuestra vida de manera libre, y yo agregaría que necesariamente consientes o responsables de las consecuencias que eso genera. Por fortuna somos libres, muchos hemos crecido en países libres de dictaduras, y al menos particularmente he recibido una educación liberal (dentro de los cánones del compromiso moral con los demás y con uno mismo). Mis padres han impulsado mi libertad en tomar decisiones, aún a pesar de ser consientes que esas decisiones podían alejarme de mi lugar de residencia. Han impulsado mi desarrollo personal, profesional, y han respetado todas mis decisiones, a veces con más cuestionamientos que otros, pero siempre han confiado en mi criterio. Es de una grandeza digna de admiración y de la que estoy completamente orgullosa y agradecida.
Ahora bien, como nadie me obligó ni me empujó a tomar mis decisiones, soy yo la única responsable del resultado que estas ofrezcan. Evidentemente, soy yo la conductora de mi propia vida. Siempre hay distintas formas de reaccionar ante las circunstancias que nos va presentando la vida, y hay que intentar responder con alegría, con trabajo, con esfuerzo, y sentirse satisfechos de saber que a veces cuesta pero es nuestro deber lidiar con las decisiones que uno tomó y con las circunstancias ajenas nos hacen vivir una realidad determinada. Uno no puede pretender que en la vida sea todo perfecto, excelente, altísimamente satisfactorio, hay que saber que las decisiones conllevan una elección, y por ende, es imposible abarcarlo todo, tenerlo todo. A veces hay que saber apreciar y valorar lo que se tiene, sin buscar y seguir buscando y buscando más… Hacer lo mejor que podemos con lo que tenemos hoy en día, ser las personas más felices que podamos ser.
Por suerte yo soy una persona feliz, contenta. Todavía me queda mucho camino por recorrer, y muchas decisiones que tomar, nada está escrito en esta vida y de poco sirve arrepentirse en el camino, o no estar seguro de lo que uno ha elegido, hay que aprender de los errores para el futuro y ser inteligente y realista en el presente para ser consiente de las decisiones y ser así una persona satisfecha o agradecida.
Tengo mucho en mente, tomar decisiones, la felicidad, el egoísmo, la diferencia de visiones entre individuos, la deslocalización y el distanciamiento necesarios para intentar discernir nuestra realidad, las prioridades en la vida... en fin... se me plantean mil debates... ya irán llegando...
jueves, enero 21, 2010
jueves, enero 14, 2010
Escribir.
Tarea que me resulta relativamente difícil a la hora de emprenderla. Supuestamente las letras se me daban bien, al menos eso dicen los que me quieren. Yo me temo que lo dicen justamente porque me quieren, particularmente no considero que tenga ni especial gracia ni facilidad. Puede ser que escriba de forma clara y sencilla, y por ello parece que el contenido es comprensible. Aún así no estoy nada de acuerdo en decir que escribo bien.
El problema que yo veo en esta materia es relativo al mensaje. Cuando no se tiene intenciones de decir NADA, entonces mejor es que uno calle, y que deje descansar su mano y su lápiz. Últimamente no tengo absolutamente nada que decir, no veo qué asunto puede ser interesante para cualquier intrépido lector que entre al blog. Para empezar, ¿quién es mi “lector ideal” como definía Eco? Quizá debería plantearme el asunto desde aquí ¿A quién quiero escribirle? ¿Qué intereses tienen, qué vienen a buscar? Evidentemente no me he planteado escribir en ningún periódico, ni cuentos de ciencia ficción, ni novelas, ni cuentos para niños… Tampoco tengo un blog destinado a un tema específico, ni profesional. En este blog escribía para mí, y para mi familia, luego para amigos que se fueron uniendo, y ahora ya no escribo para nadie… ¿Por qué? Yo lo atribuyo a la pereza que me da sentarme a escribir. El Facebook ha hecho mucho daño a los blogs de este tipo. Cuando tienes tu red de amigos y conocidos por allí, con una simple línea ya dices lo que necesitas decir: “saliendo para Roma el fin de semana!” o “qué bien lo pasamos ayer en tu casa Sofi!”. Con esos micro-mensajes ya es suficient para estar al día con la familia y amigos. A veces después de un viaje publico hasta 200 fotos de manera sencilla y rápida para compartirlas con mi gente. Si alguna de ellas suscita interés, existe un intercambio de comentarios y hasta se generan debates.
Facebook entonces, ha mermado mi dedicación al Blog. No estoy contenta con ello porque sé perfectamente que hay algunos lectores de 5razones que no son partícipes de redes sociales ni lo serán jamás… Por ello, creo que debería replantearme el asunto del blog, y este latente malestar que tengo de no escribir. Tengo claro que no dejaré de escribir, quizá haya etapas de retraimiento, seguramente no escribiré diariamente para ganarme el pan y la manutención. Con respecto a 5-razones, este espacio que ya lleva un par de años, voy a crear en mi mente un lector del blog que evidentemente no es el que antes tenía, porque ha cambiado la dinámica, pero que sé perfectamente cuál es. Por eso escribiré aquí comentarios o relatos de mis viajes, algunos pensamientos, compartiré algunos momentos importantes que sobresalgan del micro-relato de facebook, y escribiré reflexiones sobre aquello que me llame la atención de l día a día que vivo y tantas veces dejo pasar sin alterarme… No quiero que los días parezcan todos iguales, porque no lo son. No quiero ser indiferente, ni caer en el desgano, la rutina o la falta de actitud… todo ello deprime voluntades, y no estoy dispuesta a dejarme caer en esa dinámica…
El problema que yo veo en esta materia es relativo al mensaje. Cuando no se tiene intenciones de decir NADA, entonces mejor es que uno calle, y que deje descansar su mano y su lápiz. Últimamente no tengo absolutamente nada que decir, no veo qué asunto puede ser interesante para cualquier intrépido lector que entre al blog. Para empezar, ¿quién es mi “lector ideal” como definía Eco? Quizá debería plantearme el asunto desde aquí ¿A quién quiero escribirle? ¿Qué intereses tienen, qué vienen a buscar? Evidentemente no me he planteado escribir en ningún periódico, ni cuentos de ciencia ficción, ni novelas, ni cuentos para niños… Tampoco tengo un blog destinado a un tema específico, ni profesional. En este blog escribía para mí, y para mi familia, luego para amigos que se fueron uniendo, y ahora ya no escribo para nadie… ¿Por qué? Yo lo atribuyo a la pereza que me da sentarme a escribir. El Facebook ha hecho mucho daño a los blogs de este tipo. Cuando tienes tu red de amigos y conocidos por allí, con una simple línea ya dices lo que necesitas decir: “saliendo para Roma el fin de semana!” o “qué bien lo pasamos ayer en tu casa Sofi!”. Con esos micro-mensajes ya es suficient para estar al día con la familia y amigos. A veces después de un viaje publico hasta 200 fotos de manera sencilla y rápida para compartirlas con mi gente. Si alguna de ellas suscita interés, existe un intercambio de comentarios y hasta se generan debates.
Facebook entonces, ha mermado mi dedicación al Blog. No estoy contenta con ello porque sé perfectamente que hay algunos lectores de 5razones que no son partícipes de redes sociales ni lo serán jamás… Por ello, creo que debería replantearme el asunto del blog, y este latente malestar que tengo de no escribir. Tengo claro que no dejaré de escribir, quizá haya etapas de retraimiento, seguramente no escribiré diariamente para ganarme el pan y la manutención. Con respecto a 5-razones, este espacio que ya lleva un par de años, voy a crear en mi mente un lector del blog que evidentemente no es el que antes tenía, porque ha cambiado la dinámica, pero que sé perfectamente cuál es. Por eso escribiré aquí comentarios o relatos de mis viajes, algunos pensamientos, compartiré algunos momentos importantes que sobresalgan del micro-relato de facebook, y escribiré reflexiones sobre aquello que me llame la atención de l día a día que vivo y tantas veces dejo pasar sin alterarme… No quiero que los días parezcan todos iguales, porque no lo son. No quiero ser indiferente, ni caer en el desgano, la rutina o la falta de actitud… todo ello deprime voluntades, y no estoy dispuesta a dejarme caer en esa dinámica…
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