Este verano estuve en India.
Era un viaje que tenía muchas ganas de hacer. Es uno de esos destinos que me llamaban la atención como me pasaba con Praga, Roma y Venecia, y me sigue pasando con Egipto, China, Indonesia,, África y Sudáfrica, algunas partes de México, otras partes de Argentina que no conozco, y podría seguir...
El caso es que finalmente tuve la oportunidad de ir unos 17 días en agosto. La fecha no era la más idónea, según dicen las gentes sabias, por el calor y la época del monzoon, pero era la única disponible porque tengo vacaciones prefijadas... así es que organizamos el viaje con una amiga y hacia la India nos fuimos.
Desde el principio se trata de un viaje muy especial, muy complicado de organizar, y que exige plena atención a recomendaciones, y pleno dominio de la situación (partiendo de la base que NADA puede salir como lo planeado en la India)... Un mes antes de viajar, quizá un poco antes, ya teníamos un itinerario más o menos definido gracias a los consejos de otra amiga que trabaja en una agencia de viajes y además había ido a la India esa cantidad de días... Lo siguiente fue buscar un conductor y un coche para recorrer con mayor libertad el Rajastán, sacar los tickets de tren y avión internos (porque el madrid-moscow-delhi-moscow-madrid ya lo habíamos comprado en enero!!) Luego conseguir un par de opciones de hotel en cada ciudad, enviar mail, conseguir reservas, regatear precios, e imprimir absolutamente TODO, precio final, teléfonos, direcciones, etc... El viaje 10 días antes de partir ya tenía una forma definitiva, y con la buena suerte de tener unos instaladísimos amigos viviendo en Delhi, partimos hacia la aventura...
Llegar a Delhi a las 6 de la mañana fue sentir la humedad del ambiente enseguida... no es que hiciera muchísimo calor, sino que estaba húmedo a más no poder, te caían gotas de agua que no sabías si eran del ambiente o de tu propio cuerpo, y con esa mezcla de tierra, agua y olores había que convivir todo el día... y así lo hicimos.
En general la India me impactó mucho. No es sólo su pobreza, su cultura, sus costumbres, la mugre, el calor, los muertos, los mutilados, la basura, la tierra, el aire, sus colores, sus paisajes, sus sonrisas, su amabilidad, su convivencia con la humanidad y los seres vivos, sus engaños, su falta de orden, el ruido a bocinas en cada old city, las vacas caminando entre basura, comida, mercados, los elefantes y los monos casi sagrados, los templos de mármol impecables y los grandes palacios y fuertes tan opulentos, los templos sucios, húmedos y humildes... LA INDIA ESTÁ LLENA DE CONTRASTES.. eso me pareció...
La ciudad que más me gustó fue, quizá, Varanasi. Por su aire místico, su Ganges tan indefinible, sus muertos, sus historias, sus laberintos, sus ghats, sus colores, sus peregrinos, sus almas perdidas, su esperanza, en definitiva, su energía...
Les dejo las fotos (son MUCHISIMAS!! pero van en capítulos cronológicos!)
Delhi, primera parada
Jaipur, en la calle en general
Jaipur, monumentos I
Jaipur, monumentos II
Bikaner
Jaisalmer
Jodhpur
Ranakpur y Kumbhalgarh
Udaipur
Pushkar
Agra y Fatehpur
Varanasi
Último día en Delhi
Sólo comentarles que al final salió TODO perfecto, no tuvimos ningún cambio radical de planes, ni nos robaron, ni nos engañaron, sólo un poco de calor, el estómago algo resentido, y un poco de lluvia algún día... un viaje perfecto!
martes, noviembre 02, 2010
viernes, junio 18, 2010
mis padres
Estuvieron 45 días en España, visitándonos alternativamente a Fede y a mí. Fue un regalo múltiple, primero porque fuimos varios los que participamos en su idea y puesta en marcha y segundo porque fuimos varios los beneficiados directos e indirectos. Es lo que pasa con el amor, que tiene una fuerza multiplicadora infinita...
Tenerlos acá durante ese tiempo nos permitió disfrutarnos muchísimo, aunque después sabe a poco y siempre quedan mil planes por hacer (como comer o ver a Mati y Pere), ir al Escorial, a Patones.. no sé... en realidad hicimos de todo!!! Pobres viejos estuvieron arriba de un avión semana sí semana no... pero sé que la pasaron estupendamente!! o al menos eso espero!
Fueron días de necesario encuentro, localización de escenarios, apreciada demostración de afecto, viajes inolvidables y conocimiento de causas y causantes o motivos y artífices... digamos que una reunión más que indispensable para todos.
Estoy feliz de haber podido disfrutar de ellos estos días. Gracias a todos los que participaron del regalo y de nuestra felicidad también.
jueves, mayo 20, 2010
Praga
Uno de esos destinos que uno sueña con conocer, una de esas ciudades idealizadas en la mente de cualquier viajero que tiene interés por la cultura, el arte y la bohemia, una de esos puntos del mundo que "se deben" conocer y que todo aquel que ya los ha visitado alguna vez recomiendan su visita, y donde siempre se puede regresar. Londres, París, Roma, Berlin, Praga, Nueva York, Venecia, de lo que conozco yo agregaría Cinque Terre, Cuzco, Machu Pichu, de lo que aún me queda por visitar mucho de México, la India, el Tíbet, Tailandia, África, Moscú, Brasil, y probablemente mil sitios con su encanto, ya sea cultural, natural, exótico, salvaje, tantos lugares por conocer... Poco a poco, y disfrutando de cada uno de ellos a su tiempo...
Volviendo a Praga, un viaje espectacular! Altamente recomendable, y sobre todo si el clima acompaña. Aparentemente no es lo mismo la ciudad en Enero, nevada, muertos de frío, que en marzo, junio o septiembre (dicen que el otoño en Praga es un sueño de colores ocres, amarillos, naranjas y verdes)
Sorprende ver en Praga tantos edificios emblemáticos, mires hacia donde mires te encuentras con fachadas de gran estilo, coloreados, y de una magnitud impresionante. Lo más lindo de todo es que nunca tapan el cielo!!
No tenía idea que Praga había sido meca del art nouveau y que había dado a luz a un gran representante de este estilo como es Alphons Mucha. La ciudad está bañada de toques de artdecó, curvas, detalles florales, ramas y hojas de ginko, rostros de mujeres, la tipografía tan típica, tonos amarillos, dorados y verdes, muy agradables!
La visita a Praga se divide un poco por barrios. Está el más antiguo, con la plaza central donde está el mítico reloj astrológico que fue construído en el 1400. Marca la posición de la luna y el sol, el signo del zodíaco en el que nos encontramos y el mes del año, además de tener un cucu con los doce apóstoles y otras muchas figuras alegóricas. Además de la plaza vieja, en este barrio encontramos una de las iglesias de San Nicolás, la torre de la pólvora y la espectacular Casa Municipal de estilo art nouveau, la Ópera donde Mozart estrenó la obra... CHOT..., el paseo comercial de la calle CHOT, las callecitas aledañas también llenas de bares y restaurantes, comercios, joyerías, teatros y miles de iglesias y salones donde se ofrecen recitales, operas, obras de teatro de lo más variadas.
Cercando el barrio viejo están el barrio judío al norte y el barrio nuevo al sur. El barrio judío no se lo pueden perder, es bastante impresionante el cementerio antigüo donde las lápidas se amontonan unas con otras producto del poco espacio que tenían para hacer sus enterramientos (además de haber cubierto con tierra antiguas lápidas para "reciclar el espacio"), hay muchas sinagogas, alguna de ellas conmemoran a las víctimas del holocausto, y muestran la vida y tradiciones judías de otras épocas, y la sinagoga española es pequeña pero majestuosa (también se dan recitales aquí). El barrio nuevo cuenta con la magnífica plaza Wenceslao, donde está el hotel europa, de estilo art nouveau, impecable, y todo un paseo de tiendas, cabarets, discotecas, y mucha movida. Después ya se dispersa un poco, y están aislados el Teatro Nacional, las estaciones de tren, la cervecería Fleku de 1499, y alguna que otra calle comercial interesante. Se ve bien el ritmo local de vida, no tantos turistas.
Cruzando el río moldava está el barrio Mala Strana, la isla de Kampa y el barrio del Castillo. Para cruzar, evidentemente habrá que hacerlo por el puente Carlos V, majestuoso, inmenso, larguísimo, un excelente paseo lleno de artesanos, pintores, bohemios de antes y de ahora, cercado por grandes estatuas de santos, reyes y alegorías legendarias.
El barrio de Mala Strana es el que más me gustó, tiene un aire bohemio, entre el río y la ladera de la colina, calles de adoquín, las casas antiguamente identificadas no por números sino por símbolos, como la casa de las ovejas, o la de los soles, las uvas y demás imagenes variopintas. La isla de Kampa, que justo acogía un festival de la policía, era donde más se respiraba el ambiente local...
Sinceramente PRAGA es una ciudad con muchísimo encanto... probablemente influya la época del año en la que se visite... es preferible ir en primavera, otoño o verano... porque el invierno debe ser MUY CRUDO!!! Nosotros fuimos en Marzo, y estuvo bien... pero dicen que es un verdadero sueño ir en otoño, cuando los árboles que ahora estaban pelados muestran su mejor follaje, ese que muestra entre sus ramas los intensos colores, y a la vez cubre los suelos de cientos de hojas vistiendo a la ciudad de ocres, amarillos y naranjas...
Más adelante subo fotos, porque si espero a buscar tiempo publico este post de praga cuando tenga 100 años!!! (lo escribí el 22 de marzo y lo estoy publicando hoy 20 de mayo!!!) terrible lo mío señores!!
ACÁ LAS FOTOS
Volviendo a Praga, un viaje espectacular! Altamente recomendable, y sobre todo si el clima acompaña. Aparentemente no es lo mismo la ciudad en Enero, nevada, muertos de frío, que en marzo, junio o septiembre (dicen que el otoño en Praga es un sueño de colores ocres, amarillos, naranjas y verdes)
Sorprende ver en Praga tantos edificios emblemáticos, mires hacia donde mires te encuentras con fachadas de gran estilo, coloreados, y de una magnitud impresionante. Lo más lindo de todo es que nunca tapan el cielo!!
No tenía idea que Praga había sido meca del art nouveau y que había dado a luz a un gran representante de este estilo como es Alphons Mucha. La ciudad está bañada de toques de artdecó, curvas, detalles florales, ramas y hojas de ginko, rostros de mujeres, la tipografía tan típica, tonos amarillos, dorados y verdes, muy agradables!
La visita a Praga se divide un poco por barrios. Está el más antiguo, con la plaza central donde está el mítico reloj astrológico que fue construído en el 1400. Marca la posición de la luna y el sol, el signo del zodíaco en el que nos encontramos y el mes del año, además de tener un cucu con los doce apóstoles y otras muchas figuras alegóricas. Además de la plaza vieja, en este barrio encontramos una de las iglesias de San Nicolás, la torre de la pólvora y la espectacular Casa Municipal de estilo art nouveau, la Ópera donde Mozart estrenó la obra... CHOT..., el paseo comercial de la calle CHOT, las callecitas aledañas también llenas de bares y restaurantes, comercios, joyerías, teatros y miles de iglesias y salones donde se ofrecen recitales, operas, obras de teatro de lo más variadas.
Cercando el barrio viejo están el barrio judío al norte y el barrio nuevo al sur. El barrio judío no se lo pueden perder, es bastante impresionante el cementerio antigüo donde las lápidas se amontonan unas con otras producto del poco espacio que tenían para hacer sus enterramientos (además de haber cubierto con tierra antiguas lápidas para "reciclar el espacio"), hay muchas sinagogas, alguna de ellas conmemoran a las víctimas del holocausto, y muestran la vida y tradiciones judías de otras épocas, y la sinagoga española es pequeña pero majestuosa (también se dan recitales aquí). El barrio nuevo cuenta con la magnífica plaza Wenceslao, donde está el hotel europa, de estilo art nouveau, impecable, y todo un paseo de tiendas, cabarets, discotecas, y mucha movida. Después ya se dispersa un poco, y están aislados el Teatro Nacional, las estaciones de tren, la cervecería Fleku de 1499, y alguna que otra calle comercial interesante. Se ve bien el ritmo local de vida, no tantos turistas.
Cruzando el río moldava está el barrio Mala Strana, la isla de Kampa y el barrio del Castillo. Para cruzar, evidentemente habrá que hacerlo por el puente Carlos V, majestuoso, inmenso, larguísimo, un excelente paseo lleno de artesanos, pintores, bohemios de antes y de ahora, cercado por grandes estatuas de santos, reyes y alegorías legendarias.
El barrio de Mala Strana es el que más me gustó, tiene un aire bohemio, entre el río y la ladera de la colina, calles de adoquín, las casas antiguamente identificadas no por números sino por símbolos, como la casa de las ovejas, o la de los soles, las uvas y demás imagenes variopintas. La isla de Kampa, que justo acogía un festival de la policía, era donde más se respiraba el ambiente local...
Sinceramente PRAGA es una ciudad con muchísimo encanto... probablemente influya la época del año en la que se visite... es preferible ir en primavera, otoño o verano... porque el invierno debe ser MUY CRUDO!!! Nosotros fuimos en Marzo, y estuvo bien... pero dicen que es un verdadero sueño ir en otoño, cuando los árboles que ahora estaban pelados muestran su mejor follaje, ese que muestra entre sus ramas los intensos colores, y a la vez cubre los suelos de cientos de hojas vistiendo a la ciudad de ocres, amarillos y naranjas...
Más adelante subo fotos, porque si espero a buscar tiempo publico este post de praga cuando tenga 100 años!!! (lo escribí el 22 de marzo y lo estoy publicando hoy 20 de mayo!!!) terrible lo mío señores!!
ACÁ LAS FOTOS
domingo, mayo 16, 2010
lunes, marzo 08, 2010
Qué es poesía
sino letras esparcidas en líneas;
versos y rimas;
o la métrica desmitificada;
la oralidad de la oración;
el rezo que mi corazón susurra al aire,
con la esperanza de un cambio
que no será seducido ni logrado.
Poesía para crear,
para ilusionar,
para desentrañar el caos de la mente,
la nebulosa infinita donde se pasean los sentimientos
intentando ser palabras de cuando en cuando.
Al vuelo se cogen, se escriben, se asoman,
se esconden, se corrigen,
y allí está, esa humilde expresión del misterioso mundo interior
que hace vibrar las neuronas y conectar los sentidos.
sino letras esparcidas en líneas;
versos y rimas;
o la métrica desmitificada;
la oralidad de la oración;
el rezo que mi corazón susurra al aire,
con la esperanza de un cambio
que no será seducido ni logrado.
Poesía para crear,
para ilusionar,
para desentrañar el caos de la mente,
la nebulosa infinita donde se pasean los sentimientos
intentando ser palabras de cuando en cuando.
Al vuelo se cogen, se escriben, se asoman,
se esconden, se corrigen,
y allí está, esa humilde expresión del misterioso mundo interior
que hace vibrar las neuronas y conectar los sentidos.
jueves, marzo 04, 2010
Cambios en el blog.
Estuve jugando con el blog... era hora de cambiarme al nuevo modelo, que ya lleva muuuuchos años... Espero que no les altere entrar y verlo un pelín cambiado... a medida que pase el tiempo y pueda sentarme a jugar más, lo haré.
viernes, febrero 05, 2010
Marrakech,
Acabo de volver de Marrakech, una ciudad mágica, caótica, deteriodada, ancestral, enigmática, un laberinto en el que descubres a cada vuelta un aspecto nuevo.
Es la segunda vez que la visito. Me resulta familiar, pero aún así no vuelve a ser la misma ciudad. Hay varios puntos de referencia pero no son de ayuda si estás entre callejones alejados del Zoco. Un arco lleva a una callecita, que conduce a una casa por la que logras salir a través de un túnel, que haciendo un codo te lleva a la calle del hostel. No pierdas de referencia los faroles, arcos y túneles porque puedes acabar en la otra punta de la medina. Los detalles de referencia son casi imperceptibles para el ojo del turista. Creo que sólo puedes orientarte si un local te facilita las claves exactas... Así me pasó en la primera visita. Vivíamos en un hostel dentro de la Medina, entre unas callejuelas del Zoco. Esta vuelta pensé que me orientaría perfectamente como aquella vez... todo me sonaba, me resultaba familiar, y sin embargo el primer día que tomamos unas calles incorrectas, no era capaz de regresa a la plaza de Jemma El Fna. La clave de todas las referencias dentro de la Medina.
La Medina es la ciudad amurallada, ahí dentro no es normal que te vendan alcohol, es la ciudad mítica, ancestral. Allí están casi intactas todas las costumbres y excentricidades para el turista, como los encantadores de serpientes, las mujeres que tatúan con henna, los puestos de dátiles, frutos secos, naranjas, las carnicerías faltas de refrigeración, las panaderías que son carros llevando panes, lo mismo que las fruterías, con bananas, manzanas, mandarinas, y alguna otra fruta, que pesan con unas balanzas a la antigua usanza....
En los Zocos, los curtidores, los que tiñen los hilos, lanas y cueros, los que trabajan en telares, los artesanos de madera, los artesanos de lámparas y espejos, los zapateros, las mujeres que preparan bijuterie... Los locales son todos prácticamente iguales, se repiten uno tras otro, aprovechando el espacio al milímetro, todo casi se te cae encima, cerámicas, maderas, espejos, lámparas, babuchas (que son sus típicos zapatitos de cuero tipo aladín), telas, pashminas, alhajas, platería, farmacias y perfumerías, especias, frutos secos, bolsos de todos los colores... Uno tras otro se repiten los colores, los olores, las formas, los artículos a la venta... Es facilísimo perderse entre tanta oferta...
Los comerciantes te invitan a pasar a cada local: "mira guapa, pasa es gratis mirar"... Miras... hay cosas bonitas... la vista se clava en algún detalle,... "¿Te gusta?" y te lo da, te lo pone en la mano... "¿cuánto quieres pagar? aquí mejores precios que en corte inglés o mercadona, más barato"... "Sólo por saber, cuánto cuesta? a precio de amigo".. Y entonces el tipo atina un coeficiente estipulando tu edad, tu género, el país de procedencia, y la cara de interés que has demostrado al quedarte ahí parada como una estatua y te dice... "500 dirhams" ... "QUÉ!!???, es una barbaridad!" Miras a tus compañeras y con cara de indignada te vas del local... porque realmente no te interesa el bolso... El marroquí, no se resigna... "No! guapa ven! ¿cuánto quieres pagar?, ¿cuál es tu precio?"... A tí como no te importa nada le dices... "60 dirhams"... "Es muy poco, ni 60 ni 500, cuánto?", "no flaco, 60 o nada, no me interesa el bolso, no lo quiero", y el tipo se va enojado, refunfuñando por lo bajo algunas palabras poco amables y en un árabe bien hermético a algún compañero que sentado en una banqueta de madera pierde el tiempo al acecho de algún turista despistado que se deje caer por el local y probablemente con un poco más suerte, logren convencerlo de gastarse unos dirhams en su tienda...
El segundo día en Marrakech ya te encuentras más a gusto. Sabes cómo evadir a los comerciantes acechadores, conoces los precios mínimos para los artículos que pretendes comprar, o al menos para los que te interesan y te gustan, y sobre todo, sabes que te quedan 700 dirhams y te dispones a gastarte hasta el último céntimo... Fue bastante gracioso regatear y reir con los comerciantes... nosotras: argentinas, pobres, estudiantes, solteras, en fin... cualquier apelación a la condición natural de no querer pagar un sobreprecio por lo que llevábamos. La verdad es que las negociaciones nos salieron bastante bien.
La primera vez que aterrizas en Marruecos crees que te metes en la boca del lobo. No conoces el idioma, estás en un sitio donde NADA te suena, nada te resulta familiar, no tienes referencias claras, casi ni ellos conocen los nombres de las calles, si no tienes mapa puedes tardar en encontrar el hotel una eternidad, y probablemente no llegues. Estás entregada completamente a la voluntad del conductor de tu taxi.... La segunda vez, ya sabes el precio exacto para que te lleven al centro, sabes cómo tratar con la gente, sabes que no son malas personas, que no te van a robar nunca, que no son agresivos, que la inmensa mayoría no beben (y eso es una gran ventaja a la hora de andar de noche por las calles). Lo único que tienes que saber es que SIEMPRE van a querer sacarte más dinero de lo que realmente vale lo que te están ofreciendo. Eso es así. Por una foto querrán un euro, intentarán cogerte la mano para enchufarte un tatuaje de henna, te pondrán sus gorros y sus serpientes en tu cuello para que una vez captada la buena onda del lugar y de la gente les dejes caer unas monedas... Nada es gratis en Marruecos... es muy barato, pero tienes que saber negociarlo... sin pena ni broncas, es así, esa es la naturaleza de Marrakech, del zoco y de la plaza Jemma El Fna sobre todo. No está bien generalizar, claro, pero esa es mi impresión....
Sería injusto no mencionar que hay un Marrakech de lujo, de placer, de relax... una ciudad que te brinda todos sus sabores, sus esencias, sus habilidades para el cuidado del cuerpo... un Marrakech menos accesible al bolsillo de las argentinas, pobres, estudiantes y solteras como fue nuestro planteo en este viaje... Siempre hay que volver a Marrakech, cada viaje es una experiencia nueva...
Les dejo las fotos de la experiencia: Segunda visita a Marrakech
Es la segunda vez que la visito. Me resulta familiar, pero aún así no vuelve a ser la misma ciudad. Hay varios puntos de referencia pero no son de ayuda si estás entre callejones alejados del Zoco. Un arco lleva a una callecita, que conduce a una casa por la que logras salir a través de un túnel, que haciendo un codo te lleva a la calle del hostel. No pierdas de referencia los faroles, arcos y túneles porque puedes acabar en la otra punta de la medina. Los detalles de referencia son casi imperceptibles para el ojo del turista. Creo que sólo puedes orientarte si un local te facilita las claves exactas... Así me pasó en la primera visita. Vivíamos en un hostel dentro de la Medina, entre unas callejuelas del Zoco. Esta vuelta pensé que me orientaría perfectamente como aquella vez... todo me sonaba, me resultaba familiar, y sin embargo el primer día que tomamos unas calles incorrectas, no era capaz de regresa a la plaza de Jemma El Fna. La clave de todas las referencias dentro de la Medina.
La Medina es la ciudad amurallada, ahí dentro no es normal que te vendan alcohol, es la ciudad mítica, ancestral. Allí están casi intactas todas las costumbres y excentricidades para el turista, como los encantadores de serpientes, las mujeres que tatúan con henna, los puestos de dátiles, frutos secos, naranjas, las carnicerías faltas de refrigeración, las panaderías que son carros llevando panes, lo mismo que las fruterías, con bananas, manzanas, mandarinas, y alguna otra fruta, que pesan con unas balanzas a la antigua usanza....
En los Zocos, los curtidores, los que tiñen los hilos, lanas y cueros, los que trabajan en telares, los artesanos de madera, los artesanos de lámparas y espejos, los zapateros, las mujeres que preparan bijuterie... Los locales son todos prácticamente iguales, se repiten uno tras otro, aprovechando el espacio al milímetro, todo casi se te cae encima, cerámicas, maderas, espejos, lámparas, babuchas (que son sus típicos zapatitos de cuero tipo aladín), telas, pashminas, alhajas, platería, farmacias y perfumerías, especias, frutos secos, bolsos de todos los colores... Uno tras otro se repiten los colores, los olores, las formas, los artículos a la venta... Es facilísimo perderse entre tanta oferta...
Los comerciantes te invitan a pasar a cada local: "mira guapa, pasa es gratis mirar"... Miras... hay cosas bonitas... la vista se clava en algún detalle,... "¿Te gusta?" y te lo da, te lo pone en la mano... "¿cuánto quieres pagar? aquí mejores precios que en corte inglés o mercadona, más barato"... "Sólo por saber, cuánto cuesta? a precio de amigo".. Y entonces el tipo atina un coeficiente estipulando tu edad, tu género, el país de procedencia, y la cara de interés que has demostrado al quedarte ahí parada como una estatua y te dice... "500 dirhams" ... "QUÉ!!???, es una barbaridad!" Miras a tus compañeras y con cara de indignada te vas del local... porque realmente no te interesa el bolso... El marroquí, no se resigna... "No! guapa ven! ¿cuánto quieres pagar?, ¿cuál es tu precio?"... A tí como no te importa nada le dices... "60 dirhams"... "Es muy poco, ni 60 ni 500, cuánto?", "no flaco, 60 o nada, no me interesa el bolso, no lo quiero", y el tipo se va enojado, refunfuñando por lo bajo algunas palabras poco amables y en un árabe bien hermético a algún compañero que sentado en una banqueta de madera pierde el tiempo al acecho de algún turista despistado que se deje caer por el local y probablemente con un poco más suerte, logren convencerlo de gastarse unos dirhams en su tienda...
El segundo día en Marrakech ya te encuentras más a gusto. Sabes cómo evadir a los comerciantes acechadores, conoces los precios mínimos para los artículos que pretendes comprar, o al menos para los que te interesan y te gustan, y sobre todo, sabes que te quedan 700 dirhams y te dispones a gastarte hasta el último céntimo... Fue bastante gracioso regatear y reir con los comerciantes... nosotras: argentinas, pobres, estudiantes, solteras, en fin... cualquier apelación a la condición natural de no querer pagar un sobreprecio por lo que llevábamos. La verdad es que las negociaciones nos salieron bastante bien.
La primera vez que aterrizas en Marruecos crees que te metes en la boca del lobo. No conoces el idioma, estás en un sitio donde NADA te suena, nada te resulta familiar, no tienes referencias claras, casi ni ellos conocen los nombres de las calles, si no tienes mapa puedes tardar en encontrar el hotel una eternidad, y probablemente no llegues. Estás entregada completamente a la voluntad del conductor de tu taxi.... La segunda vez, ya sabes el precio exacto para que te lleven al centro, sabes cómo tratar con la gente, sabes que no son malas personas, que no te van a robar nunca, que no son agresivos, que la inmensa mayoría no beben (y eso es una gran ventaja a la hora de andar de noche por las calles). Lo único que tienes que saber es que SIEMPRE van a querer sacarte más dinero de lo que realmente vale lo que te están ofreciendo. Eso es así. Por una foto querrán un euro, intentarán cogerte la mano para enchufarte un tatuaje de henna, te pondrán sus gorros y sus serpientes en tu cuello para que una vez captada la buena onda del lugar y de la gente les dejes caer unas monedas... Nada es gratis en Marruecos... es muy barato, pero tienes que saber negociarlo... sin pena ni broncas, es así, esa es la naturaleza de Marrakech, del zoco y de la plaza Jemma El Fna sobre todo. No está bien generalizar, claro, pero esa es mi impresión....
Sería injusto no mencionar que hay un Marrakech de lujo, de placer, de relax... una ciudad que te brinda todos sus sabores, sus esencias, sus habilidades para el cuidado del cuerpo... un Marrakech menos accesible al bolsillo de las argentinas, pobres, estudiantes y solteras como fue nuestro planteo en este viaje... Siempre hay que volver a Marrakech, cada viaje es una experiencia nueva...
Les dejo las fotos de la experiencia: Segunda visita a Marrakech
jueves, enero 21, 2010
Decidir vivir a la distancia. Saudades Nostalgias
Vivir afuera, no es en absoluto una decisión fácil.
Estos días han surgido varias discusiones y comentarios en relación a este tema… y todavía me quedo reflexionando. ¿Por qué uno vive donde vive? ¿por qué uno trabaja donde trabaja? ¿Por qué uno se rodea de la gente que se rodea?
Hace unos días escuché de boca de un especialista una frase que apunté: “sentir que controlamos nuestra propia vida es fuente de felicidad”. Saber que tomamos las decisiones en nuestra vida de manera libre, y yo agregaría que necesariamente consientes o responsables de las consecuencias que eso genera. Por fortuna somos libres, muchos hemos crecido en países libres de dictaduras, y al menos particularmente he recibido una educación liberal (dentro de los cánones del compromiso moral con los demás y con uno mismo). Mis padres han impulsado mi libertad en tomar decisiones, aún a pesar de ser consientes que esas decisiones podían alejarme de mi lugar de residencia. Han impulsado mi desarrollo personal, profesional, y han respetado todas mis decisiones, a veces con más cuestionamientos que otros, pero siempre han confiado en mi criterio. Es de una grandeza digna de admiración y de la que estoy completamente orgullosa y agradecida.
Ahora bien, como nadie me obligó ni me empujó a tomar mis decisiones, soy yo la única responsable del resultado que estas ofrezcan. Evidentemente, soy yo la conductora de mi propia vida. Siempre hay distintas formas de reaccionar ante las circunstancias que nos va presentando la vida, y hay que intentar responder con alegría, con trabajo, con esfuerzo, y sentirse satisfechos de saber que a veces cuesta pero es nuestro deber lidiar con las decisiones que uno tomó y con las circunstancias ajenas nos hacen vivir una realidad determinada. Uno no puede pretender que en la vida sea todo perfecto, excelente, altísimamente satisfactorio, hay que saber que las decisiones conllevan una elección, y por ende, es imposible abarcarlo todo, tenerlo todo. A veces hay que saber apreciar y valorar lo que se tiene, sin buscar y seguir buscando y buscando más… Hacer lo mejor que podemos con lo que tenemos hoy en día, ser las personas más felices que podamos ser.
Por suerte yo soy una persona feliz, contenta. Todavía me queda mucho camino por recorrer, y muchas decisiones que tomar, nada está escrito en esta vida y de poco sirve arrepentirse en el camino, o no estar seguro de lo que uno ha elegido, hay que aprender de los errores para el futuro y ser inteligente y realista en el presente para ser consiente de las decisiones y ser así una persona satisfecha o agradecida.
Tengo mucho en mente, tomar decisiones, la felicidad, el egoísmo, la diferencia de visiones entre individuos, la deslocalización y el distanciamiento necesarios para intentar discernir nuestra realidad, las prioridades en la vida... en fin... se me plantean mil debates... ya irán llegando...
Estos días han surgido varias discusiones y comentarios en relación a este tema… y todavía me quedo reflexionando. ¿Por qué uno vive donde vive? ¿por qué uno trabaja donde trabaja? ¿Por qué uno se rodea de la gente que se rodea?
Hace unos días escuché de boca de un especialista una frase que apunté: “sentir que controlamos nuestra propia vida es fuente de felicidad”. Saber que tomamos las decisiones en nuestra vida de manera libre, y yo agregaría que necesariamente consientes o responsables de las consecuencias que eso genera. Por fortuna somos libres, muchos hemos crecido en países libres de dictaduras, y al menos particularmente he recibido una educación liberal (dentro de los cánones del compromiso moral con los demás y con uno mismo). Mis padres han impulsado mi libertad en tomar decisiones, aún a pesar de ser consientes que esas decisiones podían alejarme de mi lugar de residencia. Han impulsado mi desarrollo personal, profesional, y han respetado todas mis decisiones, a veces con más cuestionamientos que otros, pero siempre han confiado en mi criterio. Es de una grandeza digna de admiración y de la que estoy completamente orgullosa y agradecida.
Ahora bien, como nadie me obligó ni me empujó a tomar mis decisiones, soy yo la única responsable del resultado que estas ofrezcan. Evidentemente, soy yo la conductora de mi propia vida. Siempre hay distintas formas de reaccionar ante las circunstancias que nos va presentando la vida, y hay que intentar responder con alegría, con trabajo, con esfuerzo, y sentirse satisfechos de saber que a veces cuesta pero es nuestro deber lidiar con las decisiones que uno tomó y con las circunstancias ajenas nos hacen vivir una realidad determinada. Uno no puede pretender que en la vida sea todo perfecto, excelente, altísimamente satisfactorio, hay que saber que las decisiones conllevan una elección, y por ende, es imposible abarcarlo todo, tenerlo todo. A veces hay que saber apreciar y valorar lo que se tiene, sin buscar y seguir buscando y buscando más… Hacer lo mejor que podemos con lo que tenemos hoy en día, ser las personas más felices que podamos ser.
Por suerte yo soy una persona feliz, contenta. Todavía me queda mucho camino por recorrer, y muchas decisiones que tomar, nada está escrito en esta vida y de poco sirve arrepentirse en el camino, o no estar seguro de lo que uno ha elegido, hay que aprender de los errores para el futuro y ser inteligente y realista en el presente para ser consiente de las decisiones y ser así una persona satisfecha o agradecida.
Tengo mucho en mente, tomar decisiones, la felicidad, el egoísmo, la diferencia de visiones entre individuos, la deslocalización y el distanciamiento necesarios para intentar discernir nuestra realidad, las prioridades en la vida... en fin... se me plantean mil debates... ya irán llegando...
jueves, enero 14, 2010
Escribir.
Tarea que me resulta relativamente difícil a la hora de emprenderla. Supuestamente las letras se me daban bien, al menos eso dicen los que me quieren. Yo me temo que lo dicen justamente porque me quieren, particularmente no considero que tenga ni especial gracia ni facilidad. Puede ser que escriba de forma clara y sencilla, y por ello parece que el contenido es comprensible. Aún así no estoy nada de acuerdo en decir que escribo bien.
El problema que yo veo en esta materia es relativo al mensaje. Cuando no se tiene intenciones de decir NADA, entonces mejor es que uno calle, y que deje descansar su mano y su lápiz. Últimamente no tengo absolutamente nada que decir, no veo qué asunto puede ser interesante para cualquier intrépido lector que entre al blog. Para empezar, ¿quién es mi “lector ideal” como definía Eco? Quizá debería plantearme el asunto desde aquí ¿A quién quiero escribirle? ¿Qué intereses tienen, qué vienen a buscar? Evidentemente no me he planteado escribir en ningún periódico, ni cuentos de ciencia ficción, ni novelas, ni cuentos para niños… Tampoco tengo un blog destinado a un tema específico, ni profesional. En este blog escribía para mí, y para mi familia, luego para amigos que se fueron uniendo, y ahora ya no escribo para nadie… ¿Por qué? Yo lo atribuyo a la pereza que me da sentarme a escribir. El Facebook ha hecho mucho daño a los blogs de este tipo. Cuando tienes tu red de amigos y conocidos por allí, con una simple línea ya dices lo que necesitas decir: “saliendo para Roma el fin de semana!” o “qué bien lo pasamos ayer en tu casa Sofi!”. Con esos micro-mensajes ya es suficient para estar al día con la familia y amigos. A veces después de un viaje publico hasta 200 fotos de manera sencilla y rápida para compartirlas con mi gente. Si alguna de ellas suscita interés, existe un intercambio de comentarios y hasta se generan debates.
Facebook entonces, ha mermado mi dedicación al Blog. No estoy contenta con ello porque sé perfectamente que hay algunos lectores de 5razones que no son partícipes de redes sociales ni lo serán jamás… Por ello, creo que debería replantearme el asunto del blog, y este latente malestar que tengo de no escribir. Tengo claro que no dejaré de escribir, quizá haya etapas de retraimiento, seguramente no escribiré diariamente para ganarme el pan y la manutención. Con respecto a 5-razones, este espacio que ya lleva un par de años, voy a crear en mi mente un lector del blog que evidentemente no es el que antes tenía, porque ha cambiado la dinámica, pero que sé perfectamente cuál es. Por eso escribiré aquí comentarios o relatos de mis viajes, algunos pensamientos, compartiré algunos momentos importantes que sobresalgan del micro-relato de facebook, y escribiré reflexiones sobre aquello que me llame la atención de l día a día que vivo y tantas veces dejo pasar sin alterarme… No quiero que los días parezcan todos iguales, porque no lo son. No quiero ser indiferente, ni caer en el desgano, la rutina o la falta de actitud… todo ello deprime voluntades, y no estoy dispuesta a dejarme caer en esa dinámica…
El problema que yo veo en esta materia es relativo al mensaje. Cuando no se tiene intenciones de decir NADA, entonces mejor es que uno calle, y que deje descansar su mano y su lápiz. Últimamente no tengo absolutamente nada que decir, no veo qué asunto puede ser interesante para cualquier intrépido lector que entre al blog. Para empezar, ¿quién es mi “lector ideal” como definía Eco? Quizá debería plantearme el asunto desde aquí ¿A quién quiero escribirle? ¿Qué intereses tienen, qué vienen a buscar? Evidentemente no me he planteado escribir en ningún periódico, ni cuentos de ciencia ficción, ni novelas, ni cuentos para niños… Tampoco tengo un blog destinado a un tema específico, ni profesional. En este blog escribía para mí, y para mi familia, luego para amigos que se fueron uniendo, y ahora ya no escribo para nadie… ¿Por qué? Yo lo atribuyo a la pereza que me da sentarme a escribir. El Facebook ha hecho mucho daño a los blogs de este tipo. Cuando tienes tu red de amigos y conocidos por allí, con una simple línea ya dices lo que necesitas decir: “saliendo para Roma el fin de semana!” o “qué bien lo pasamos ayer en tu casa Sofi!”. Con esos micro-mensajes ya es suficient para estar al día con la familia y amigos. A veces después de un viaje publico hasta 200 fotos de manera sencilla y rápida para compartirlas con mi gente. Si alguna de ellas suscita interés, existe un intercambio de comentarios y hasta se generan debates.
Facebook entonces, ha mermado mi dedicación al Blog. No estoy contenta con ello porque sé perfectamente que hay algunos lectores de 5razones que no son partícipes de redes sociales ni lo serán jamás… Por ello, creo que debería replantearme el asunto del blog, y este latente malestar que tengo de no escribir. Tengo claro que no dejaré de escribir, quizá haya etapas de retraimiento, seguramente no escribiré diariamente para ganarme el pan y la manutención. Con respecto a 5-razones, este espacio que ya lleva un par de años, voy a crear en mi mente un lector del blog que evidentemente no es el que antes tenía, porque ha cambiado la dinámica, pero que sé perfectamente cuál es. Por eso escribiré aquí comentarios o relatos de mis viajes, algunos pensamientos, compartiré algunos momentos importantes que sobresalgan del micro-relato de facebook, y escribiré reflexiones sobre aquello que me llame la atención de l día a día que vivo y tantas veces dejo pasar sin alterarme… No quiero que los días parezcan todos iguales, porque no lo son. No quiero ser indiferente, ni caer en el desgano, la rutina o la falta de actitud… todo ello deprime voluntades, y no estoy dispuesta a dejarme caer en esa dinámica…
viernes, noviembre 27, 2009
A punto de los 30
Hace mucho que no escribo. Disculpa a mis más fieles seguidores, últimamente paseo por otros bares del barrio interactivo, y además estaba con doble turno de trabajo, la llegada de mi hermana a vivir a madrid por unos meses, algún que otro viaje... y en fin.. la vida misma...
En unos pocos días cumplo 30 años... vaya número... Me encanta cumplir años.. y el 3 es mi número favorito, así es que sé que será una década definitiva para mí... Si me imaginaba hace unos años los 30, no sé exactamente qué pensaba, ni qué proyectaba, pero seguro recuerdo una buena sensación, como si creyera que los 30 serían los años de mi más intensa felicidad... tendrán que esmerarse bastante porque a juzgar por mis 29 años vividos muy felizmente no será fácil superar ese rango de felicidad!!
Yo creo que hablo más de realización, como si de repente se fueran definiendo y tomando forma los esfuerzos realizados, las decisiones tomadas... como cuando vas en la bici, y subís, subís, subís, a veces con más esfuerzo y conciencia de la cuesta, otras casi sin darse cuenta, y de repente, llega la llanura y un leve descenso que te permiten descansar las piernas y gozar del aire en la cara, hasta si andar sin manos si el terreno no es sinuoso... que bien!! ese placer de saber que avanzas en parte gracias a la circunstancia del ambiente que no es en subida, y en parte gracias al esfuerzo acumulado...
Igual ahora que lo describo... quizá es más para describir el proceso de jubilación! eh! aunque en la etapa de jubilación creo que me veo más como espectadora de la gente que anda en bicicleta...
EN fin.. dejo de decir pavadas... y me despido hasta la próxima vez que les cuente de los viajes hechos estos meses!!! he conocido unos lugares lindísimos en Italia!
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